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| La mayoría de las personas están tan pendientes de ganar dinero, tan ciegas o sin ganas de parpadear, de comprarse hasta lo que no necesitan, de tener el último Blackberry o Iphone o Galaxy con más de 8.573 funciones de las cuales aprenderán (seguramente ni les gusta leer las instrucciones) a utilizar 2 o 3, de adquirir el último modelo de los Skechers (los que moldean la figura cuando caminan) pero que ni se los ponen porque se les pueden ensuciar o ni les gusta caminar; que sin darse cuenta la prosperidad se les acerca con la misma facilidad como se les va y ni siquiera lo notan. |
| La prosperidad toca tu puerta, sube y baja, impregna de magia hasta tu sexto sentido y lo único que haces (en discrepancia con las bondades del Universo) es quejarte de lo que ves. Si alguna vez leíste "El Principito" de Antoine de Saint-Exupéry quizás recuerdes y nos entiendas mejor “Lo esencial es invisible a los ojos”. |
| Prosperidad significa "todo" |
| La prosperidad, así como las grandes oportunidades que llegan a tu vida, en la mayoría de los casos entra por la puerta trasera o disfrazada. Esta te puede llegar en forma de buena salud (no te quejes tanto), en forma de benefactores (acostúmbrate a darle a tus clientes más de lo que ellos esperan de ti), quizás en la sonrisa de tus hijos, sobrinos o nietos (anda y vamos a reírnos y jugar más con ellos), cuando ves una película con un mensaje para reflexionar o lees un buen libro (¿Qué tal si vemos más películas de este tipo y menos noticieros?) y hasta te puede llegar de una forma más oculta como son las amistades. |
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| "Cuando estés en un lugar estrecho y sientas que todo está en tu contra, al grado que no puedas soportar ni un minuto más, no te rindas, porque es en ese sitio y en ese momento que la marea cambiará". |
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